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Hoy escribo yo, Dana Miri, ya que me turno con Paules los Sábados WSTEM. Hoy vamos a hablar de Trinidad Arroyo Villaverde. Este post está inspirado por el artículo sinónimo de Mujeres Con Ciencia, y redactado por Marta Macho-Stadler.

Trinidad

Nadie mejor que una oftalmóloga para curar las cegueras ideológicas de siglos anteriores.

Juventud y entusiasmo

Trinidad Arroyo nació en Palencia en un 1872 que no permitía que las mujeres estudiasen. Hasta el punto que tuvieron que pedirse permisos especiales. Determinada a continuar su formación, Trinidad decidió centrarse en la oftalmología, ya que, según ella misma afirmaba, … hay de todo, medicina y medicina minuciosa, delicada, detalles, cirugía de dama, y a ella le dedicaré todos mis entusiasmos.

Una mente maravillosa

En la universidad de Valladolid consintieron su ingreso, pero bajo condición de que se examinase en septiembre con el fin de no alterar el orden académico. Pese a las penurias y a la horrenda discriminación, Trinidad se licenció en 1895 y se doctoró en 1896, convirtiéndose en la primera oftalmóloga española. En 1898 se inscribió en el Colegio de Médicos de Palencia y abrió una consulta particular. En 1912 curó la inminente ceguera del escritor y dramaturgo Benito Pérez Galdós. Participó activamente en las actividades del Lyceum Club de Madrid para la defensa de los derechos políticos y sociales de las mujeres.

No es país para prodigios

Durante la guerra civil española se implicó en política. Su ideología republicana no fue bien acogida y se vio forzada al exilio en París cuando la guerra terminó. Más tarde, con el estallido de la segunda guerra mundial y el avance de los nazis a través del continente europeo, Trinidad tuvo que trasladarse a México, donde residió hasta su muerte en 1959.

Un corazón de oro

Trinidad siempre estuvo al pie del cañón cuando se trataba de proteger y luchar por los más oprimidos. Cuatro años antes de morir, regresó a España y formalizó su testamento, pero también donó su colosal fortuna al instituto de enseñanza secundaria de Palencia con el fin de que se creasen becas para los niños de familias insolventes.

 


Autora del artículo: Dana Miri
Primyr de Recursos de Liberys
Marciana, feminista y ávida lectora.