¡Ah! ¿Esperábais que terminase de una vez el ciclo de Star Trek? Not today! Aún no ha terminado la serie y no puedo emitir un veredicto así sin más sin haber visto al menos una temporada, ¿no? Además, aún queda una entrega especial con menciones honoríficas, ya veréis.

Hoy quiero hablar sobre una película que vi hace poco y que o gustó muchísimo o no gustó nada de nada: Thor Ragnarok. A mí me encantó. Pero no adelantemos acontecimientos. Ojo, hay SPOILERS. Si no has visto ninguna película de la saga de Thor… ¡no sigas leyendo!

 

Thor

Nuestro querido dios del trueno ha estado varios años fuera, habiendo renunciado al trono de Asgard en la entega anterior (Thor: el mundo oscuro), y ha dado con una amenaza potencial que podría ser el fin de su gente: Surtur, el demonio de fuego destinado a destruir Asgard, ha regresado. Thor es apresado por Surtur y… es una de las escenas más graciosas de la película. El tono de Thor Ragnarok se pone de manifiesto justo en ese momento, y es una muestra de lo que vendrá a continuación durante dos hora que, o bien serán de diversión absoluta o bien serán de sacrilegio e indignación.

 

La trama

Thor y Loki (sí, estaba vivo, qué sorpresa) presencian la muerte de un Odín anciano, recluido en la Tierra (¿Un guiño a American Gods, de Neil Gaiman?), y también la desaparición del poder que contiene a Hela, la primogénita, diosa de la muerte. El poder de Hela es incomparable al de sus hermanos menores, y ya en ese primer encuentro destruye Mjolnir como si estuviera hecho de corchopán. Mientras ambos hermanos huyen a través del BitFrost son perseguidos y atacados por Hela, y proyectados fuera del haz de arcoiris hacia otros lugares.

Thor cae entonces en Sakaar, un planeta-vertedero, plagado de agujeros interdimensionales que arrojan objetos de otros mundos. Allí descubre que el mandamás es el Gran Maestro, un poderoso ser (similar al Coleccionista de Guardianes de la Galaxia) interpretado por un Jeff Goldblum tan histriónico como cabe esperar. El Gran Maestro apresa a Thor y le asegura que luchará en la arena contra su gran campeón. Es imposible que no hayas visto ya el trailer y que sepas quién es ese gran campeón, ¿verdad? Sí, es Hulk.

 

Planet Hulk

No me he leído el cómic, pero sé que Thor:Ragnarok está basado al menos estéticamente en el mismo. Sé que quien adora ese cómic odia esta película por el insulto que pueda suponer tanto para el autor como para su obra. Yo no lo veo así, pero ese es mi punto de vista. Sí me parece una idea bastante original, además de que la construcción de mundo de esta entrega es de sobresaliente (sobre todo si consideramos las dos entregas anteriores, las cuales, en términos técnicos, me resultaron un auténtico y verdadero truño). Aquí, por muy simplificados que aparezcan los personajes del cómic, asistimos a un espectáculo cargado de acción y mucho humor.

Hulk, de hecho, juega un papel muy importante en la trama. Llegamos a ver una cierta evolución de la relación Banner/Hulk hasta un punto que no habíamos visto hasta ahora, y podemos asistir una vez más a su eterno conflicto (durante una parte llegué a interesarme más por Banner que por Thor). También vemos cómo surge/se reafirma la amistad entre los dos héroes, lo que aporta un poco de profundidad y multidimensionalidad a un colectivo como el de los vengadores, que al ser tantos a veces nos quedamos solo con la superficie de algunos.

El nuevo Thor

Mucha gente se queja de que el humor sobresatura la entrega, volviéndola insoportable. Yo en cambio pienso que tiene mucho sentido que el humor sea el tema de la película. ¿Por qué? Muy sencillo: Thor siempre ha sido un personaje que se da (y al que se le da) mucha importancia, pompa y circunstancia, bombo y platillo… el dios del trueno, etc etc. Es uno de los vengadores más poderosos, pero lo que ocurre justo al principio de la película vuelve su mundo del revés por completo. Le destruyen el martillo y descubre que todo lo que creía saber sobre Asgard y su gente no era más que una adornada mentira. Cualquier otro héroe se habría deprimido, habría tenido una crisis existencial o quizás incluso habría montado en cólera. ¿Qué hace Thor?

¡Se ríe! Thor es un dios. Un ser puro lleno de bondad y nobleza. Es un ser indestructible con un estricto sentido del deber. Es lógico que ante una situación así no pueda sino tomárselo con humor y además eso dice mucho del personaje. A mí no me hacía mucha gracia el dios del trueno hasta que vi Thor Ragnarok y vi de qué estaba hecho. En mi opinión añadirle humor ha sido todo un acierto, porque me ha llevado a concer a Thor un poco más.

Nuevos amigos y enemigos

No puedo alabar esta película sin mencionar el personaje de Valquiria, imprescindible para el desarrollo de los acontecimientos y con una historia tan fascinante que dan ganas de que haya un spin-off sobre ella. Hay más apariciones estelares pero creo que voy a prescindir de spoilers gratuitos, aunque si has visto la película sabrás a qué me refiero.

En cuanto a Hela, ¿qué puedo decir de la magnífica interpretacion de Cate Blanchett que no se haya dicho ya? Es una antagonista con razón de ser, cuya motivación es comprensible y que además hace incluso que empatices con ella. Por otro lado, el siempre ambiguo Loki hace gala en esta entrega de una capa más en su complejo registro, que no es sino también un increíble mérito por parte del actor Tom Hiddleston.

 

Veredicto

Entré creyendo que iba a ver una película de superhéroes y a mitad de la misma me di cuenta de que estaba viendo una película de ciencia ficción al más puro estilo space opera. No puedo sino recordar la magnífica secuencia de la persecución final y la más que correcta lucha que le sigue.  Nada de excesivos planos de lucha bestial y destrucción a saco. No. En esta película todo está medido y calculado, y es fruto de la lógica y de la construcción tanto del mundo como de los personajes. El humor está muy presente, así como los inesperados cameos de grandes actores. En palabras de María Fornieles: es una película de colegas, espontánea y divertida. Y muchas veces las cosas espontáneas son lo mejor de la vida.

 

 


Autor del artículo: Hestor Valere
Primyr de Cartografía de Liberys
Me gusta ir a la playa y quedarme dormido durante las tormentas estelares.