¡Hola a todos! Espero que hayáis disfrutado mucho de la antología que os hemos regalado sobre objetos no tan populares del Sistema Solar. Y digo esto porque hoy cerramos este ciclo tan hermoso que comenzamos hace seis semanas, y no podríamos tener un mejor broche final que con dos cuerpos celestes que son avatares de muerte, caos y destrucción:

Eris

Nombrado inicialmente por la denominación estándar de asteroide, se llamaba 2003 UB313. Por aclamación popular fue denominado posteriormente y de manera provisional Xena, en honor a la princesa guerrera de la popular serie de televisión. Su nombre final y definitivo es menos épico aunque quizás más mitológico: Eris, la diosa griega que según la mitología instigó el juicio de Paris y consecuentemente la guerra de Troya. El nombre resultó muy apropiado, pues el descubrimiento de Eris en el año 2003 fue el principio del fin de Plutón como planeta y su inclusión en la categoría de planeta enano (categoría en la cual se incluyeron otros planetas que hasta aquel momento se les consideraba asteroides, como Ceres). Eris tiene un satélite, Disnomia, en honor a la hija de la Eris mitológica (satélite el cual también denominaron Gabrielle, compañera inseparable de Xena). La órbita de Eris discurre muchísimo más allá de la de Plutón, y está completamente desalineada con respecto al plano del resto de planetas del Sistema Solar, lo cual dificultó mucho su descubrimiento, así como la duración de su periodo orbital, que es de 557 años.

Apofis

Este asteroide contaba con la nomenclatura provisional que rezaba 2004 MN4. Cuando el cálculo de su órbita se precisó lo suficiente, se le denominó 99942, convirtiéndose en el primer numerado con probabilidad de colisión con la Tierra. Tiempo después recibió el nombre Apofis, nombre griego del antiguo dios egipcio Apep, el destructor, que habita en la oscuridad eterna del Duat (inframundo) y cada noche intenta destruir el Sol (el dios Ra). El nombre no fue ni casual ni poético: Apofis nos haría mucha pupa, de llega a colisionar con la Tierra. Aunque también hay que decir que (al igual que sucedía con Eris, en el apartado anterior) los descubridores del asteroides eran muy aficionados a otra serie: Stargate SG1, durante la cual la humanidad se enfrenta a un alienígena llamado Apofis que quiere destruir la Tierra. De Apofis sabemos que pasará muy cerca de la Tierra (mucho más cerca que la Luna) y lo hará el día 13 de abril de 2029, y que no habrá riesgo de colisión. Será visible a simple vista desde Europa, África y Asia occidental. Pero lo que da miedo no es eso, lo que da miedo es la vuelta, cuando regrese en el año 2036. Si las cosas se ponen feas y (teniendo el cuenta el rango de incertidumbre en el cálculo de su órbita) pasa por donde no nos conviene, a la vuelta nos podría dar una buena pedrada. No es tan grande como para causar una extinción masiva en nuestro planeta, pero sí podría suponer la destrucción de varias ciudades y la causa de muertes. ¿Nuestra defensa? La Misión Don Quijote: una nave no tripulada kamikaze que, en analogía con el personaje creado por Miguel de Cervantes, arremetería contra el gigante a toda velocidad con idea de destruirlo o de desviar su trayectoria.

El resto de la saga

Si queréis releer las entregas anteriores de esta antología que hemos escrito entre Elly y yo, podéis hacerlo en los siguientes enlaces: las partes III, III, IVV y VI
¡Feliz lunes y ánimo con esa semana que se aproxima!

 

 


Autor del artículo: Paules Egra
Primyr de Ciencia de Liberys
Planetólogo y en mi (exo)mundo.