Clorofilia, de Cristina Jurado

Siempre he sido un ecologista frustrado, y creo que l@s escritor@s tienen una responsabilidad para con el mundo, pues cuentan con una amplísima audiencia y es imperativo que se aleccione y se conciencie de problemas como es el cambio climático. En Clorofilia, la Tierra se ha ido al garete: un desastre ecológico sin determinar ha convertido la superficie en un erial irrespirable y azotado por vientos letales. La gente sobrevive y malvive en subterráneos y estaciones de metro, achacados por enfermedades respiratorias y enfrentados por las miserias del ser humano. Es entonces cuando nos adentramos en el último reducto respirable del ser humano, donde Kirmen, un joven de características muy particulares, es objeto de la experimentación más vil y extrema de la que son capaces los seres humanos al borde de la desesperación.

Me ha gustado muchísimo Clorofilia, y lo mejor de todo es que es una novela que te cuenta lo justo. No te cuenta más de la mitad de las cosas: ¿Cuál es el origen de la catástrofe? ¿De dónde ha salido Kirmen? ¿Por qué es tan diferente? ¿Qué pretende el doctor?

Domori Clorofilia

Ambos bolsilibros, posando

Es que no importa, porque es una novela primordial, mayoritariamente sobre sensaciones. Sólo importan los sentimientos y los nexos de unión que quedan entre los seres humanos asediados por la crisis ecológica y por la consecuente discordia que les embarga. Importa el amor y la intimidad, importan los sueños. Importa ese final magnífico y orquestal que solo una escritora de nivel oro como Cristina Jurado es capaz de configurar.

Domori, de Sofía Rhei (¡Ojo, un poco de spoiler!)

Cómo ha hecho Sofía Rhei para engancharte en la primera página, luego hacerte creer que estás leyendo fantasía y luego mostrarte que estás leyendo un cuento de ciencia ficción bastante dura sin que te des cuenta… es algo que me fascina y que me confirma la maestría de la autora. Luna Roja es una Domori, y tiene bien claro quién es ella y qué significa ser un Domori. Entiende cuál es su motivación y se le da muy bien: la guerra contra las abejas. Sin embargo, algo sucede en la vida de Luna Roja, algo que cambiará su vida para siempre, así como su concepción del mundo que la rodea. Y a los Domori.

El encanto con el que está contado el primer acto de la novela, por dramático y trepidante que sea, es una delicia para los sentidos y, como he dicho antes, parece que estemos en un mundo de fantasía de lo más variado. Asimismo, el rigor y la solidez de los detalles estructurales de la novela es algo que, al menos en mi caso, ha hecho las delicias del científico que llevo dentro.

No quiero revelar más sobre la trama porque no quiero hacer más spoiler, de modo que solo puedo añadir que os la leáis porque enamora. Me ha parecido una novela redonda y bien hilada, con un final que da lugar a secuela (y porfa). Está tan bien estructurada, tan bien colocados los matices que se van desvelando a través de los capítulos, que como escritor he de reconocer que he sentido verdadera envidia (sana). Domori es una novela sorpendente, que ofrece muchísimo más de lo que te promete, y que seguramente no olvidarás nunca. Léela.

 

Más reseñas

A tenor de las dos maravillas que he reseñado hoy, puedes leer la de 36, de Nieves Delgado (bolsilibro de Cerbero también), la de Horizonte Rojo, de Rocío Vega o Lo que significa tu nombre, de Víctor Miguel Gallardo. Y la semana que viene continúa el Ciclo de Star Trek con… ¡Star Trek: Voyager!

 

Avisos del Blog

Como encargado del mantenimiento del blog tengo que actualizar sobre el estado de las cosas: como habréis podido comprobar esta semana, ha habido dos fichajes nuevos en nuestro equipo de blog: Ira Rhys y Elly Strum. Como creo que ya han corrido ríos de tinta sobre su llegada, no me queda más que dar la bienvenida a esta adorable pareja. ¡Curioso tener un matrimonio metido en el blog! ¡Feliz fin de semana en ciernes!