Margaret Atwood

Men are afraid that women will laugh at them. Women are afraid that men will kill them.

Margaret Atwood

Una mujer que casi no necesita presentación, aunque si nos ponemos a enumerar sus referencias, la mismísima Daenerys Targaryen palidecería (aún más), a saber:
Margaret Atwood es poetisa, novelista, crítica literaria, profesora y activista: política y medioambiental. Como ocurre con la mayoría de los genios, ha escrito de todo: ciencia ficción, distopías, sátiras, ensayos, relatos y poemas. Es miembro del organismo de derechos humanos Amnistía Internacional. Es vicepresidenta de la Unión de Escritores de Canadá desde 1980, presidenta del PEN Club, una asociación de escritores para fomentar el contacto y la cooperación entre autores de todo el mundo que se encarga de promover la libertad de expresión y de liberar a los escritores que son prisioneros políticos. Es socia mayoritaria del Massey College en la Universidad de Toronto. Está incluida en el Paseo de la Fama de Canadá desde 2001. Es miembro de la Royal Society de Canadá,  miembro de la Order of Canada y miembro honorario de la Academia Norteamericana de las Artes y las Ciencias. Es Presidenta Honoraria de Birdlife International, junto a su Alteza Imperial la Princesa Takamado, de Japón, electa en el congreso en Buenos Aires, 2009.

 

La infancia, la universidad y la obra

Criada en su Canadá natal, hija de un entomólogo y una nutricionista, Margaret se había convertido en una ávida lectora desde muy pequeña, y de esta manera ya devoraba desde historias de misterio a cuentos clásicos de los hermanos Grimm. A los dieciséis años comenzó a escribir. Se licenció en filolofía inglesa por la universidad de Toronto en 1961 y en otoño del mismo año ganó la medalla E. J. Pratt por su libro de poemas Double Persephone, y un tiempo después comenzó sus estudios de posgrado en la universidad de Harvard. Ha impartido clases en la Universidad de British Columbia (1965), en la Universidad Sir George Williams de Montreal (1967-1968), en la Universidad de Alberta (1969-1979), en la Universidad de York de Toronto (1971-1972), y en la Universidad de Nueva York. Entre sus más célebres obras destacan Oryx y Crake, que quedó finalista del Governor General’s Award en 2003; Penélope y las doce criadas, nominado al IMPAC Award en 2006 y la recientemente adaptada a la televisión, El cuento de la criada, en la plataforma online Hulu. Como siempre, si queréis más detalles de su obra, os remito a la ficha en La Nave Invisible o, en este caso, a la página web de la autora.

El cuento de la criada

Quizás su obra más conocida y la más tremenda en contenido. Es una obra de ciencia ficción distópica, en la que en un futuro arrasado por ataques terroristas, un grupo de teócratas se hace con el gobierno de los Estados Unidos. Los nuevos dirigentes rebautizan la nación como la República de Gilead. Se suprimen las libertades y derechos sociales, se anula la libertad de prensa y, lo más grave de todo, se suprimen los derechos de la mitad de la población: las mujeres. Se establece un sistema de castas, y la doncella es una figura cuya única función es la reproducción. Las doncellas no tienen un nombre propio, sino que se deriva del nombre de su dueño. La protagonista, Defred, es propiedad de Fred (en inglés, el nombre de ella es Offred). Como he dicho antes, la adaptación a la pequeña pantalla de El cuento de la criada vio la luz este año pasado, y ganó ocho Emmys de trece nominaciones.

El legado

Su demoledora frase Los hombres temen que las mujeres se rían de ellos; las mujeres temen que los hombres las maten no deja a nadie indiferente. Margaret Atwood es una imprescindible de la ciencia ficción, de la literatura social y de la poesía, y además es una magnífica bandera que enarbolar si queremos cambiar este mundo sembrado de injusticia.

¿Qué más puedes añadir a tu #LeoAutorasOct?

Ah, ¿que no sabes lo que es #LeoAutorasOct?
Yo lo expliqué en el blog hace tiempo, pero me remito a su página oficial, o a twitter, que es donde encontrarás más recomendaciones casi que a tiempo real.

 


Autora del artículo: Dana Miri
Primyr de Recursos de Liberys
Marciana, feminista y ávida lectora.