La ciencia le debe mucho a Marie Curie, no solo por sus contribuciones y no solo por su entrega al trabajo y al sacrificio de los cuales hizo gala durante toda su vida. No. También por ser un ejemplo a seguir, una fuente de inspiración y un perfecto argumento para poder decir eso de… ¿Y cuál es tu excusa?

Hola, soy Paules Egra y hoy os voy a hablar de Marie Curie.

Opresión en Rusia

Marie Curie

Maria Salomea Skłodowska

Maria Salomea Skłodowska nació en el Zarato de Polonia, región administrativa del Imperio Ruso, en 1867. Durante su juventud se vio enfrentada a un problema infinitamente injusto: no era un hombre.

Tenía prohibido estudiar en la universidad, de modo que tuvo que ingresar en la Universidad Flotante de Varsovia: una organización clandestina que iba cambiando de sede para evitar ser encontrada por las autoridades. Entre finales del siglo XIX y principios del XX, miles de  jóvenes polacos que no cumplían los estándares rusos se formaron de esta manera, incluyendo a la escritora Zofia Nałkowska y el médico y pedagogo judío Janusz Korczak.

 

El prodigio

Maria estudió las propiedades radiactivas del Uranio y el Torio. Descubrió el Polonio y el Radio estudiando muestras de pechblenda. Fue la primera persona en recibir dos premios Nobel en dos campos diferentes: en 1903, el Nobel de Física En reconocimiento de los extraordinarios servicios rendidos en sus investigaciones conjuntas sobre los fenómenos de radiación. En 1910, recibió el Nobel de Química En reconocimiento de sus servicios en el avance de la Química por el descubrimiento de los elementos radio y polonio, el aislamiento del radio y el estudio de la naturaleza y compuestos de este elemento. Durante la Primera guerra mundial propuso el uso de la radiografía móvil para el tratamiento de soldados heridos, salvando muchas vidas.

La leyenda continúa

las curie

De tal palo, tal astilla

Y es que hay dos Curie. Dos magníficas figuras que son un ejemplo a seguir y un orgullo para la ciencia y el patrimonio de nuestro pequeño y escondido planeta. No, no me refiero a su marido Pierre Curie, sino a Irène Joliot-Curie. En efecto, la hija de Marie Curie siguió los pasos de su madre. Estudió física y química en París, y durante la Primera Guerra Mundial fue asistente del departamento de radiografía de varios hospitales franceses. Sus investigaciones en el campo de la física nuclear y sobre la estructura del átomo, en particular en la estructura y proyección del núcleo fue fundamental para el posterior descubrimiento del neutrón en 1932.

Curie, una familia de premios

En 1935, ella y su marido fueron galardonados con el Premio Nobel de Química En reconocimento por sus trabajos en la síntesis de nuevos elementos radiactivos. En 1935 fue nombrada directora de investigación de la Fundación Nacional de Ciencias tras postularse en tres ocasiones por sus principios feministas. Al año siguiente obtuvo el puesto de subsecretaria de Estado Francés en investigación científica.

 


 

Autor del artículo: Paules Egra
Primyr de Ciencia de Liberys
Planetólogo y en mi (exo)mundo.