¡Hola amigos!
Soy Paules Egra y entre Elly Strum y yo hemos ideado un nuevo formato de artículo de ciencia y divulgación. Lo hemos llamado Ciencia de Cine y explico por qué: Vamos a analizar películas de ciencia ficción (o no) y analizar su plausibilidad científica (según Elly, en tono de humor). Sé que es una idea muy usada, pero prometo que le daremos un toque especial. Hoy vamos a empezar por un ejemplo muy típico y taquillero: AVATAR.

 

AVATAR

Esta película narra la historia de Jake Sully, un soldado retirado por minusvalía que tenía un hermano gemelo trabajando en un proyecto de xenointegración en una población indígena de Pandora (una exoluna en el sistema Alfa Centauri), los Na’Vi. El programa consiste en crear un híbrido entre humano y Na’Vi, y sincronizar las ondas cerebrales entre ambos cuerpos. Así consiguen estudiar a los Na’Vi y establecer vínculos entre ambas especies… Pero no todo es tan bonito como lo cuentan. El ser humano es mezquino y siempre va detrás de algún jugoso premio. Resulta que el subsuelo de Pandora es rico en un mineral llamado Unobtanium, de propiedades interesantes y que se vende carísimo en el mercado de valores.

 

Los Na’Vi

Unos cuantos Na’Vis cabreados

La probabilidad de que exista una especie alienígena antropomórfica, con un sistema vocal muy similar al nuestro, con casi la misma estructura ocular y además que utilice utensilios casi idénticos a los de los nativos americanos es tan pequeña que hay que expresarlas con notación científica. Tendríamos que considerar la teoría de la panspermia y un caso de extraordinaria convergencia evolutiva para llegar a dos seres casi idénticos como son el ser humano y el Na’Vi desarrollándose en dos mundos diferentes a 4 años luz uno de otro.

Sí, es cierto que son azules, que tienen orejas de gato y cola y que además respiran otro gas que no es oxígeno, pero eso son nimiedades. La evolución convergente se da en casos aislados de órganos que se desarrollan iguales en condiciones parecidas (como por ejemplo el ojo o el ala).
Era más plausible una raza de seres completamente diferentes desde el punto de vista físico que unos monitos azules muy atractivos. Pero claro, no vendería igual.
Veredicto: Mala ciencia

 

El sistema estelar

Pandora y Polyphemus

Sabemos que Pandora orbita el gigante gaseoso Polyphemus, que a su vez orbita la estrella Alfa Centauri A. Llegar allí en un tiempo razonable exige una tecnología de propulsión muy avanzada, pero vamos a suponer que la película se desarrolla en un futuro en el que eso es posible. Asimismo, tengo que decir que no sabemos a qué distancia orbita Pandora de Polyphemus, pero que debería ser relativamente lejos y con un campo magnético muy potente para que la vida haya podido desarrollarse a salvo de las radiaciones emitidas por el gigante y para no verse afectado por las fuerzas de marea. Por ejemplo, el satélite Io que orbita Júpiter, es el cuerpo del sistema solar con más actividad geológica, y eso se debe al calor generado por las fuezas de marea. Por otro lado, Europa (que orbita un poco más lejos), está a la distancia justa en la que el calor de Júpiter solo puede ser beneficioso (calienta el interior, favoreciendo la aparición de fumarolas submarinas: donde se supone que empezó la vida en la Tierra). Por último, algo que no se ve en la película pero que podemos suponer que sucede: los ciclos día-noche en Pandora serían anómalos, ya que a la rotación del mismo tenemos que añadir la ocultación de Alfa Centauri por parte de Polyphemus (esto es: una noche de varios ciclos cada cierto tiempo). También se menciona que Pandora es un planeta menos denso y más pequeño que la Tierra, y por tanto la gravedad es inferior. Eso explica la alta talla de los Na’Vi, la altura de algunos árboles así como que Jake sobreviva la caída desde lo alto del dicho árbol sin matarse.  Veredicto: Buena Ciencia

 

Flora y Fauna

Precioso pero inexacto

Tengo ciertos problemas con la fauna de Pandora, y son similares a lo que he dicho antes sobre la improbabilidad de la convergencia evolutiva. Hay unos animales que son básicamente caballos y que casualmente los Na’Vi usan para montar. Hay otros que son también muy parecidos a pterosaurios, así como un animal que persigue a Jake que se parece asombrosamente a una pantera gigante. Hay rinocerontes y paquidermos con las habituales modificaciones “alienígenas” pero que a mí no me la cuelan. Me molesta la poca originalidad a este respecto y no entiendo por qué no se puede ser un poco más imaginativo con el diseño de criaturas.
Por otro lado, me chirría un poco el tema de la flora… es decir… Árboles de tronco y hojas verdes… ¿en serio? En un planeta con una composición atmosférica completamente distinta, con una composición de suelo completamente distinta y en un mundo en que los ciclos noche-día son completamente diferentes a los de la Tierra… ¿sin embargo los árboles son iguales? Se ve en la película que tanto la vegetación como los animales tienen cierto tipo de bioluminiscencia, pero eso no es suficiente como para que cambie mi veredicto: Mala ciencia

 

Las montañas Aleluya

Como para perderse por la montaña

Esas gigantescas porciones de roca que flotan mágicamente entre jirones de niebla son, aunque no os lo parezca, uno de los aciertos científicos de la película. Regresando al Unobtanium del primer párrafo, sabemos que el material tiene propiedades superconductoras a alta temperatura.
Esto es: son magnéticas sin necesidad de enfriarlas a temperaturas bajo cero, como ocurre con los materiales de la tierra. Eso provocaría levitación magnética a temperatura ambiente (efecto Meissner), levantando entonces las vetas de Unobtanium más someras sobre la superficie. Es magnífico a la vez que impresionante cómo la construcción de mundos llega a algo tan espectacular a partir de un hecho científico.
Lo que no tiene sentido (desde el punto de vista narrativo) es que los humanos quieran minar debajo del árbol tribal de los Na’Vi porque hay una veta bestial de Unobtanium ahí abajo y no estén minando las Montañas Aleluya, que deben ser de Unobtanium puro, aun así, el veredicto: Buena Ciencia

 

Apuntes finales

Tengo que decir que me parece una película muy entretenida, pero lo que sobre todo quiero destacar sobre AVATAR es la innovación en la tecnología cinematográfica de la cual el director James Cameron hace siempre: el motion capture impecable y unos CGI que impresionan por su belleza y realismo. Me parece que se aprecia poco cómo este director lleva siempre el mundo del cine a un escalón superior (ya lo hizo con Terminator, Abismo y Titanic) y de paso nos obsequia con un buen rato de aventuras. Casi no puedo esperar a ver las secuelas de la película, y qué nos depara el futuro tanto en la historia como en la propia hechura de la película. En cuanto al rigor científico sí me gustaría añadir que hay un documental bastante bueno con una fauna y flora muy bien construidos: se llama Alien Planet y merece que le echéis un ojo.

 

Relación con la saga Exomundos

No puedo evitar hacer algún tipo de comparación ya que el propio autor ya acuñó la frase (en respuesta al típico ¿De qué va Exomundos?): Exomundos es como Avatar, pero no tiene nada que ver. Ambas aventuras se desarrollan en el mismo sistema estelar y ambas sagas cuentan con un Polifemo en su argumento (¡!).

Quiero también recordar que Exotiempo, el segundo volumen de la saga Exomundos, se presenta esta tarde en el Cuarto Real de Santo Domingo (Plaza de los campos 6, Granada), a las 18:30. Aquí tenéis el evento de la editorial y aquí el evento de facebook.
¡Hasta el lunes que viene!

 

 


Autor del artículo: Paules Egra
Primyr de Ciencia de Liberys
Planetólogo y en mi (exo)mundo.