36

R2D2 y Alfonsito, como buenas IAs, adoran a 36.

¡Hola, lector@s sintétic@s y orgánic@s por igual! ¿Cómo lleváis ese #LeoAutorasOct?
Soy Hestor Valere y esta semana os traigo la reseña de una novela sobre la inteligencia artificial que me ha llegado al alma: 36.

Una premisa sobresaliente

Las Inteligencias Artificiales nacen, crecen y se integran en una sociedad de un futuro no muy lejano. El proceso de adaptación a un mundo de humanos es largo y tedioso, y resulta normalmente en sujetos autistas, alienados por una sociedad caprichosa.
Pero el caso de 36 es distinto. 36 nace y sorprende a todos con un desgarbado buenos días. No es sino el preludio de una serie de decisiones que la IA va tomando a lo largo de su vida, que no deja indiferente a nadie y que cambiará el mundo. Los seres humanos, hasta el momento indiferentes a la integración de las IAs en la sociedad, comienzan a prestar atención a los pasos de 36. Parlotean cuando decide sobre su futuro, la critican cuando decide sobre su cuerpo e incluso llegan a odiarla, pero 36 está por encima de todo eso.

36, Una perspectiva diferente

Saliéndose con elegancia de los tópicos sobre los androides en la ciencia ficción tanto clásica como actual, la autora nos presenta una IA que ni desea matar a sus creadores ni desea imitarlos, sino que quiere por encima de todo experimentar el mundo que se le ha regalado en todas sus facetas. Los primeros diálogos con 36 dejan al lector un poco desconcertado, pero con el paso del tiempo, empatizará más con la IA que con los humanos a su alrededor. Además, la ausencia de largos desarrollos y descripciones concernientes a la época y a las características de la sociedad en la que se desarrolla la acción dotan de atemporalidad a la novela, aumentando su valor crítico y social. La autora entra directamente en los hechos, y dejando que el lector desarrolle e imagine cómo es el telón de fondo.

La ciencia ficción como portadora de un poderoso mensaje

Nieves Delgado hace gala de una maestría inigualable al mostrarnos los injustos juicios de valor y la maleabilidad de las masas que suceden hoy día y de los que la humanidad peca de forma miserable. Lo hace a través del prisma de la ciencia ficción, y encarnando a su protagonista en 36, una IA que no toca al son de los demás. Una IA que experimenta el mundo desde su punto de vista objetivo e inocente, y que termina horrorizándose ante los desequilibrios de la sociedad. Al igual que su protagonista, la autora nos ofrece una crítica a nosotros mismos, una oda lo que significa ser humanos y a las disputas y convencionalismos que nos dividen cada día. Y además nos hace preguntarnos si realmente es eso lo que queremos para nosotros y para el futuro.

Veredicto

36 es la novela perfecta. El desarrollo es circular y continuo, y el ritmo es uniforme: no puedes parar de leer. Y por si fuera poco, tiene uno de los mejores finales que he leído en mucho tiempo. Si quieres leer una novela sobre robots pero estás cansad@ de los tópicos y las historias manidas sobre su lógica y su moral… 36 es tu novela. No puedo decir más.
36 está editada por Cerbero.

 


Autor del artículo: Hestor Valere
Primyr de Cartografía de Liberys
Me gusta ir a la playa y quedarme dormido durante las tormentas estelares.